jueves, 23 de junio de 2016

Me tranquilizó saber que no estaba del todo solo

“Hasta entonces nunca había creído o sospechado que pudiera tener un alma, pero en ese momento lo supe. También supe que mi alma era amistosa, que era mayor que yo y que lo único que le preocupaba era mi bienestar. Por comodidad, le puse el nombre de Joe. Me tranquilizó saber que no estaba del todo solo. Joe me ayudaba.”


jueves, 24 de marzo de 2016

Zona recreativa

“Hoy, por primera vez en la historia humana, los hombres son libres de expresar el componente esencialmente femenino de su personalidad. De hecho es algo que casi se les exige, por lo menos desde el punto de vista económico. No estoy hablando de la homosexualidad, naturalmente… Un hombre puede feminizarse mucho más allá del punto marcado por el travestismo sin perder su preferencia por las conchas, una preferencia que es una consecuencia ineludible del hecho de poseer una pija.”

“Nuestra forma de trabajar, de hablar, de ver la televisión o de caminar por la calle, incluso de cojer quizá sobre todo la forma de cojer…, todo eso forma parte del problema de la identidad. No podemos hacer ninguna de esas cosas con sinceridad e involucrándonos en ellas si no hemos averiguado quiénes somos realmente y somos esa persona tanto por dentro como por fuera en vez de ser la persona que los demás quieren que seamos. Lo normal es que si quieren que seamos algo que no somos acaben utilizándonos como laboratorio para resolver sus propios problemas de identidad”.

“Los perros habían sido declarados ilegales y los propietarios de perros tuvieron que recurrir a toda clase de numeritos estilo Anna Frank para proteger a sus chuchos de la Gestapo ciudadana. Dejaron de sacarlos a pasear por la calle, y el tejado del 334 —que la Comisión del Parque había declarado era una zona recreativa (llegaron al extremo de rodearlo con una alambrada para darle una atmósfera de zona recreativa)— no tardó en quedar cubierto por una capa de mierda de perro en la que te hundías hasta los tobillos. Los niños y los perros libraron una guerra para averiguar a quién pertenecía el tejado. Los niños perseguían a los perros sueltos y los arrojaban al vacío. Los pastores alemanes eran los que oponían una resistencia más encarnizada. Boz había visto cómo un pastor alemán arrastraba a un primo de Milly en su vuelo hasta el pavimento”.

“En la pantalla del televisor la madre del chico estaba explicando a la cámara y a los millones de telespectadores que no podía entender cómo era posible que su hijo hubiera hecho algo semejante.”

“Las manos se separaron. Las sonrisas se desvanecieron, y los propietarios de los labios que las habían esbozado se volvieron invisibles el uno para el otro y se marcharon en direcciones opuestas, como botes que se deslizan sobre las aguas envueltos en una espesa capa de niebla”.


viernes, 26 de febrero de 2016

Ilusiones tan estúpidas

“La gente de aquí
se ha convertido
en la gente
que finge ser”

“Me volví hacia la extensión de tierras y me pregunté hasta dónde ir. Exactamente la misma pregunta que me hice antes, cuando nadaba en el océano. ¿A partir de qué lugar empieza a ser peligroso seguir alejándose? Y comprendí que uno se lo pregunta cuando ya empieza a creer que ha ido demasiado lejos”.

“A estas alturas ya lo estarían diciendo por la radio. Pero no tengo radio. Lo estarían diciendo por la radio de algún vecino. Y ese vecino me telefonearía. Pero no tengo teléfono. Y no conozco a ningún vecino”.

“Su soledad está cubierta de muecas sonrientes”.

“Mujeres que se convierten en anuncios de Mujer”.

“Porque no oculta la desesperada distancia que le separa de la gente”.

“me encontré con la doble de la Estrella
al abrirse hacia los lados las puertas del ascensor
y yo salía
y ella entraba
a las cuatro de la madrugada
y vi que estaba absolutamente pirada
le pregunté que había tomado
dijo 6 Valium y Vino Blanco
porque hoy era el último día de rodaje
y le pareció que había que celebrarlo
jodiendo con algún tío del equipo
y colocándose
porque éste era su pueblo
y ella iba a quedarse
mientras nosotros nos íbamos
y la tortura de no ser más que una doble
dejada atrás
en un pueblo en el que le dolía haber nacido
estaba destrozándola ahora
de verdad
y eso hizo que volviera a avergonzarme
de trabajar como actor en una película
y provocar ilusiones tan estúpidas
de modo que me la llevé a mi habitación
sin planes respecto a su cuerpo
y ella se sintió desesperadamente decepcionada
intentó arrojarse por la ventana
y le dije que no valía la pena
no es más que una película estúpida
no tan estúpida, dijo ella, como la vida”





miércoles, 18 de noviembre de 2015

Seguir vivo

“Si yo pudiera, por arte mágica, hablar su idioma y cambiar el color de mi piel, la forma de mi cráneo, la textura de mi cabello, me transformaría en uno de ellos. Así, expulsaría de mí la imagen de lo que había sido antaño y de lo que podía llegar a ser; ahuyentaría el temor a la ley que había aprendido, la idea de lo que significaba el fracaso, la vara que medía el éxito; desterraría el sueño de la posesión y los símbolos de la propiedad, las credenciales, los diplomas, los contratos. Este cambio no me dejaría otra alternativa que seguir vivo.”


domingo, 8 de noviembre de 2015

La cosa real

“Empecé a mirarle fijamente las piernas. Siempre he sido un hombre de piernas. Fue lo primero que vi al nacer. Después intenté salir. Desde entonces he intentado la dirección contraria pero con bastante poco éxito.”

“Yo tenía talento, tengo talento. A veces me miro las manos y me doy cuenta de que podría haber sido un gran pianista o algo así. Pero ¿qué han hecho mis manos? Rascarme las pelotas, firmar cheques, atar zapatos, tirar de la cadena de los retretes, etc., etc. He desaprovechado mis manos. Y mi mente.”

“Allí estaba yo, con 55 años y andando a tientas en la oscuridad. ¿Cuánto tiempo más podría aguantar en el juego? ¿Es que los ineptos merecían algo más que una patada en el culo? Mi viejo me había dicho: ‘Métete en algo en lo que primero te den el dinero y esperen recibir algo a cambio después. Eso es la banca y los seguros. Coge la cosa real y dales en su lugar un pedazo de papel. Usa su dinero, seguirá llegándote. Hay dos cosas que les mueven: la ambición y el miedo. Y a ti, una: la oportunidad. ’ Parecía un buen consejo. Aunque mi padre murió en la ruina.”


Tarde de clásico


sábado, 7 de noviembre de 2015

Atascado con alguna canción

"¿Has oído la misma canción quince o veinte veces seguidas? Femme fatale, por ejemplo. ¿Has oído a Nico cantar Femme fatale veinte veces seguidas?, o cualquier otra. Da lo mismo. ¿Has oído Space Odity cien veces? ¿Has perdido alguna vez el hilo, como si te quedases colgado de alguna pregunta en medio de un programa de televisión? Las cámaras encima de tu cara y el público del estudio mirando y cada uno en su casa esperando la respuesta, pero tú ya no estás allí, estás colgado en otro sitio. Atascado con alguna canción. Estás escuchando cada palabra de la canción y te parece que no hay mucho más después. Como si le estuvieras leyendo las intenciones al cartero. Antes de que pare la moto ya sabes que trae una carta para ti y antes de que la meta en el buzón ya sabes lo que dice la carta. Estás colgado de una canción y te crees que lo puedes adivinar todo a distancia. Por un segundo parece que lo sabes todo, te sientes jodidamente bien, es la misma canción una y otra vez, puedes sentir lo mismo diez o doce veces, tienes todas las sensaciones controladas como en uno de esos laboratorios en los que aíslan algún virus, tienes alguna sensación acorralada, a algo que puedes reconocer y que ya no se mueve. Y viene de una canción. Una canción repetida cien veces ilumina tanto como una de esas bengalas que utilizan en la guerra para disparar sobre los enemigos. 
Una sola canción como una sola bengala puede hacer que todos disparen al mismo tiempo en cien direcciones distintas.
¿Has oído Starting Over cien veces seguidas?
¿Sabes de qué coño estoy hablando?"