jueves, 2 de febrero de 2017
martes, 31 de enero de 2017
La desventaja de la gran literatura es que cualquier imbécil puede identificarse con ella
El único sentimiento real y vivaz: el interés.
Para muchos la “realidad” sólo significa lo que no está en orden.
Algunos usan la palabra “pensar” sólo para sus preocupaciones (“No puedo dejar de pensar en”).
Niños delante de la escuela privada: y yo pensé: “¡Ahí están los futuros delincuentes económicos!”
¿Cómo puedo estar frustrado si junto a mi cama tengo libros que todavía no leí?
“Realidad” ...con semejante denominación se honra lo que estorba en la vida.
Todas las obligaciones me siguen exigiendo un esfuerzo, una decisión... no puedo realizarlas como los otros.
Uno marca un número; es equivocado: contesta un niño que está solo y llora. También así puede comenzar una historia.
Colgar delante de mi casa un cartel con la advertencia: ¡Cuidado, en esta casa se lee!
En la calle, bajo el claro brillo de la mañana, había un auto vacío cuyos limpiaparabrisas estaban funcionando. (También así podría comenzar una historia).
De noche, los autos muertos frente a la ventana.
Alguien dijo mientras veía televisión: ¿por qué tiene que haber noticias todos los días?
Esperar delante de la máquina que salga la foto; pero en la foto saldría la cara de otra persona. Así podría comenzar una historia.
Él utiliza su falta de concentración como arma de resistencia.
Antes de entrar con las bolsas en la casa, se queda parada en la calle y espera algo, una solución a corto plazo.
Mejoría: he vuelto a confundir a gente en la calle con conocidos.
Una huida: una mujer persigue a un hombre. En la carretera, la mujer que persigue se arranca la peluca y se revela como hombre; el hombre que huye pierde el sombrero y se revela como mujer, y ambos caen, uno en brazos del otro.
Casi lamentamos que algunas personas mueran sin haberse consumado el asesinato para el que parecían predestinadas.
La mayoría de las veces estoy demasiado consciente para estar triste.
La mujer de la película de Truffaut se desmaya; la mujer de la película de Godard se masturba.
Estaba enojado con ella, porque ella no lo estaba.
Ya hace un día que el hombre está acostado a mi lado y recién ahora me doy cuenta de que sólo tiene un brazo.
A veces, viendo a alguien realizar la actividad más simple, por ejemplo, cortar una tela, siento que no estoy para nada en situación de colaborar.
En sueños vi mi espalda.
Una transformación: dejar que los otros piensen de mí “lo que quieran”.
Dormí tanto que, dormido, tuve una sensación de pérdida de tiempo.
No llevar equipaje, querer liberarse de él, la felicidad de las manos libres, “nada más que un cepillo de dientes”
Lo que dices sobre mí, por supuesto yo también me lo digo… pero quizás es bueno que me lo diga otro, muchas veces uno no se cree a sí mismo.
Momentos: cuando la noche ya tiene luces, salir, pararse junto a la puerta y respirar profundamente.
Antes de escribir, nervios monstruosos y al borde del delirio; y cuando leo lo escrito, parece tan tranquilo.
Orgullo por mi casi locura como por una meta alcanzada.
Inventar una máquina para no necesitar hablar (una máquina que ante la pregunta se pone en funcionamiento y responde por uno).
Al enterarme de la muerte de un amigo: la idea del mundo como una habitación, de la cual él ha desaparecido.
¿Por qué a veces consigo tranquilidad, confianza sólo cuando ataco a otros, cuando penetro en ellos con palabras que los desnudan, los corrigen, los destruyen?
Me miró con la melancolía infantil de una persona inútilmente enojada.
Le decimos a alguien que nos pide algo por teléfono: “Déjame pensarlo un par de días”. Y después, no pensamos ni un segundo en eso.
La desventaja de la gran literatura es que cualquier imbécil puede identificarse con ella.
Un corte en el film, que experimenté como un disparo.
Los maniquíes parecen cada vez más reales.
Sonó la puerta, pero cuando miré no había más que olor a perfume (comienzo de una historia).
Al ver a la mayoría de la gente: nunca leyeron nada que contara algo sobre la manera en que están de pie, en que caminan; nunca leyeron nada de nada… si no, serían distintos.
Felicidad… y al mismo tiempo la angustiosa intuición de que es algo excepcional.
Para muchos la “realidad” sólo significa lo que no está en orden.
Algunos usan la palabra “pensar” sólo para sus preocupaciones (“No puedo dejar de pensar en”).
Niños delante de la escuela privada: y yo pensé: “¡Ahí están los futuros delincuentes económicos!”
¿Cómo puedo estar frustrado si junto a mi cama tengo libros que todavía no leí?
“Realidad” ...con semejante denominación se honra lo que estorba en la vida.
Todas las obligaciones me siguen exigiendo un esfuerzo, una decisión... no puedo realizarlas como los otros.
Uno marca un número; es equivocado: contesta un niño que está solo y llora. También así puede comenzar una historia.
Colgar delante de mi casa un cartel con la advertencia: ¡Cuidado, en esta casa se lee!
En la calle, bajo el claro brillo de la mañana, había un auto vacío cuyos limpiaparabrisas estaban funcionando. (También así podría comenzar una historia).
De noche, los autos muertos frente a la ventana.
Alguien dijo mientras veía televisión: ¿por qué tiene que haber noticias todos los días?
Esperar delante de la máquina que salga la foto; pero en la foto saldría la cara de otra persona. Así podría comenzar una historia.
Él utiliza su falta de concentración como arma de resistencia.
Antes de entrar con las bolsas en la casa, se queda parada en la calle y espera algo, una solución a corto plazo.
Mejoría: he vuelto a confundir a gente en la calle con conocidos.
Una huida: una mujer persigue a un hombre. En la carretera, la mujer que persigue se arranca la peluca y se revela como hombre; el hombre que huye pierde el sombrero y se revela como mujer, y ambos caen, uno en brazos del otro.
Casi lamentamos que algunas personas mueran sin haberse consumado el asesinato para el que parecían predestinadas.
La mayoría de las veces estoy demasiado consciente para estar triste.
La mujer de la película de Truffaut se desmaya; la mujer de la película de Godard se masturba.
Estaba enojado con ella, porque ella no lo estaba.
Ya hace un día que el hombre está acostado a mi lado y recién ahora me doy cuenta de que sólo tiene un brazo.
A veces, viendo a alguien realizar la actividad más simple, por ejemplo, cortar una tela, siento que no estoy para nada en situación de colaborar.
En sueños vi mi espalda.
Una transformación: dejar que los otros piensen de mí “lo que quieran”.
Dormí tanto que, dormido, tuve una sensación de pérdida de tiempo.
No llevar equipaje, querer liberarse de él, la felicidad de las manos libres, “nada más que un cepillo de dientes”
Lo que dices sobre mí, por supuesto yo también me lo digo… pero quizás es bueno que me lo diga otro, muchas veces uno no se cree a sí mismo.
Momentos: cuando la noche ya tiene luces, salir, pararse junto a la puerta y respirar profundamente.
Antes de escribir, nervios monstruosos y al borde del delirio; y cuando leo lo escrito, parece tan tranquilo.
Orgullo por mi casi locura como por una meta alcanzada.
Inventar una máquina para no necesitar hablar (una máquina que ante la pregunta se pone en funcionamiento y responde por uno).
Al enterarme de la muerte de un amigo: la idea del mundo como una habitación, de la cual él ha desaparecido.
¿Por qué a veces consigo tranquilidad, confianza sólo cuando ataco a otros, cuando penetro en ellos con palabras que los desnudan, los corrigen, los destruyen?
Me miró con la melancolía infantil de una persona inútilmente enojada.
Le decimos a alguien que nos pide algo por teléfono: “Déjame pensarlo un par de días”. Y después, no pensamos ni un segundo en eso.
La desventaja de la gran literatura es que cualquier imbécil puede identificarse con ella.
Un corte en el film, que experimenté como un disparo.
Los maniquíes parecen cada vez más reales.
Sonó la puerta, pero cuando miré no había más que olor a perfume (comienzo de una historia).
Al ver a la mayoría de la gente: nunca leyeron nada que contara algo sobre la manera en que están de pie, en que caminan; nunca leyeron nada de nada… si no, serían distintos.
Felicidad… y al mismo tiempo la angustiosa intuición de que es algo excepcional.
lunes, 23 de enero de 2017
Una película soñada
"Como tantos niños solitarios, su problema no era la soledad en sí, sino el hecho de que nunca lo dejaban a solas para disfrutarla. Siempre había adultos bienintencionados que intentaban alegrarlo o aconsejarle; que lo sobornaban, lo intentaban engatusar o lo intimidaban para que se mostrara amistoso, para que hablara un poco o tomara un poco el aire. Los profesores siempre estaban pinchándolo e intentando ganárselo con sus datos y sus principios, cuando lo único que él necesitaba era que le dieran un montón de libros de texto y lo dejaran solo. Y lo peor de todo eran los demás niños, que por lo visto no podían jugar sin incluirlo a él en el caso de los juegos crueles y lo excluían de forma ostentosa cuando se trataba de juegos inocentes."
"Tal como han hecho desde tiempos inmemoriales los jóvenes sometidos a presión, decidieron tumbarse un rato y perder el tiempo."
"En aquellos días lejanos, la portada del cómic era un póster que anunciaba una película soñada, con una duración de dos segundos, que cobraba vida en la mente y desplegaba su esplendor justo antes de que uno abriera aquellos fajos grapados de papel basto y las luces se encendieran."
jueves, 29 de diciembre de 2016
martes, 1 de noviembre de 2016
You hid your passion
“When I was young I didn’t have much, but I had comics. Friends were hard. Sports were hard. School was hard. Comics were easy.
Back then comics were something to be ashamed of. Comics were evidence that you couldn’t handle the every-day life. If you read comics you weren’t cool. If people found out you read comics, life got a little tougher for you.
So you hid it. You hid your collection. You hid your passion. You hid your nerd.
The end result of all that hiding was alienation, the sadly lingering sense that what you cared about, what really mattered to you was a thing to be mocked by everyone else. You were different. You were stupid. You were odd. You were less.
You were not normal.
Things have changed. A bit. Thankfully. But at its heart, I think comics is still a misfits’ medium. It’s a community of outsiders, a bunch of men and women who, for a myriad of reasons, have trouble conforming to the expected form, who seek a temporary escape from the good, hard pain that comes from pushing against the mold, hoping it’ll finally break.
Somehow panels and words, spandex and punching, they magically ease all that. It doesn’t make a ton of sense to me why. But I’ll take it”.
Tom King
jueves, 23 de junio de 2016
Alternate future universes
“There are no private lives. This is a most important aspect of modern life. As a science fiction writer, dealing with the future, I want to speak to this. That one of the biggest transformations we have seen in human life in our society is the diminution of the sphere of the private. That we must reasonably now all regard the fact that there are no secrets and nothing is private. Everything is public”.
“Science fiction involves a suspension of disbelief that is different than involved with fantasy. In fantasy, you never go back to believing that there are trolls, unicorns, witches, and so on. But in science fiction, you read it, and it’s not true now but there are things that are not true now that are going to be someday. Everybody knows that! And this creates a very strange feeling in a certain kind of person —a feeling that he is reading about reality, but he is disjointed from it only in temporal terms. It’s like all science fiction occurs in alternate future universes, so it could actually happen someday”.
“I write because there are not enough people in the world who can give me enough companionship”.
“The basic thing is, how frightened are you of chaos? And how happy are you with order?”
Me tranquilizó saber que no estaba del todo solo
“Hasta entonces nunca había creído o sospechado que pudiera tener un alma, pero en ese momento lo supe. También supe que mi alma era amistosa, que era mayor que yo y que lo único que le preocupaba era mi bienestar. Por comodidad, le puse el nombre de Joe. Me tranquilizó saber que no estaba del todo solo. Joe me ayudaba.”
jueves, 24 de marzo de 2016
Zona recreativa
“Hoy, por primera vez en la historia humana, los hombres son libres de expresar el componente esencialmente femenino de su personalidad. De hecho es algo que casi se les exige, por lo menos desde el punto de vista económico. No estoy hablando de la homosexualidad, naturalmente… Un hombre puede feminizarse mucho más allá del punto marcado por el travestismo sin perder su preferencia por las conchas, una preferencia que es una consecuencia ineludible del hecho de poseer una pija.”
“Nuestra forma de trabajar, de hablar, de ver la televisión o de caminar por la calle, incluso de cojer quizá sobre todo la forma de cojer…, todo eso forma parte del problema de la identidad. No podemos hacer ninguna de esas cosas con sinceridad e involucrándonos en ellas si no hemos averiguado quiénes somos realmente y somos esa persona tanto por dentro como por fuera en vez de ser la persona que los demás quieren que seamos. Lo normal es que si quieren que seamos algo que no somos acaben utilizándonos como laboratorio para resolver sus propios problemas de identidad”.
“Los perros habían sido declarados ilegales y los propietarios de perros tuvieron que recurrir a toda clase de numeritos estilo Anna Frank para proteger a sus chuchos de la Gestapo ciudadana. Dejaron de sacarlos a pasear por la calle, y el tejado del 334 —que la Comisión del Parque había declarado era una zona recreativa (llegaron al extremo de rodearlo con una alambrada para darle una atmósfera de zona recreativa)— no tardó en quedar cubierto por una capa de mierda de perro en la que te hundías hasta los tobillos. Los niños y los perros libraron una guerra para averiguar a quién pertenecía el tejado. Los niños perseguían a los perros sueltos y los arrojaban al vacío. Los pastores alemanes eran los que oponían una resistencia más encarnizada. Boz había visto cómo un pastor alemán arrastraba a un primo de Milly en su vuelo hasta el pavimento”.
“En la pantalla del televisor la madre del chico estaba explicando a la cámara y a los millones de telespectadores que no podía entender cómo era posible que su hijo hubiera hecho algo semejante.”
viernes, 26 de febrero de 2016
Ilusiones tan estúpidas
“La gente de aquí
se ha convertido
en la gente
que finge ser”
“Me volví hacia la extensión de tierras y me pregunté hasta dónde ir. Exactamente la misma pregunta que me hice antes, cuando nadaba en el océano. ¿A partir de qué lugar empieza a ser peligroso seguir alejándose? Y comprendí que uno se lo pregunta cuando ya empieza a creer que ha ido demasiado lejos”.
“A estas alturas ya lo estarían diciendo por la radio. Pero no tengo radio. Lo estarían diciendo por la radio de algún vecino. Y ese vecino me telefonearía. Pero no tengo teléfono. Y no conozco a ningún vecino”.
“Su soledad está cubierta de muecas sonrientes”.
“Mujeres que se convierten en anuncios de Mujer”.
“Porque no oculta la desesperada distancia que le separa de la gente”.
“me encontré con la doble de la Estrella
al abrirse hacia los lados las puertas del ascensor
y yo salía
y ella entraba
a las cuatro de la madrugada
y vi que estaba absolutamente pirada
le pregunté que había tomado
dijo 6 Valium y Vino Blanco
porque hoy era el último día de rodaje
y le pareció que había que celebrarlo
jodiendo con algún tío del equipo
y colocándose
porque éste era su pueblo
y ella iba a quedarse
mientras nosotros nos íbamos
y la tortura de no ser más que una doble
dejada atrás
en un pueblo en el que le dolía haber nacido
estaba destrozándola ahora
de verdad
y eso hizo que volviera a avergonzarme
de trabajar como actor en una película
y provocar ilusiones tan estúpidas
de modo que me la llevé a mi habitación
sin planes respecto a su cuerpo
y ella se sintió desesperadamente decepcionada
intentó arrojarse por la ventana
y le dije que no valía la pena
no es más que una película estúpida
no tan estúpida, dijo ella, como la vida”
se ha convertido
en la gente
que finge ser”
“Me volví hacia la extensión de tierras y me pregunté hasta dónde ir. Exactamente la misma pregunta que me hice antes, cuando nadaba en el océano. ¿A partir de qué lugar empieza a ser peligroso seguir alejándose? Y comprendí que uno se lo pregunta cuando ya empieza a creer que ha ido demasiado lejos”.
“A estas alturas ya lo estarían diciendo por la radio. Pero no tengo radio. Lo estarían diciendo por la radio de algún vecino. Y ese vecino me telefonearía. Pero no tengo teléfono. Y no conozco a ningún vecino”.
“Su soledad está cubierta de muecas sonrientes”.
“Mujeres que se convierten en anuncios de Mujer”.
“Porque no oculta la desesperada distancia que le separa de la gente”.
“me encontré con la doble de la Estrella
al abrirse hacia los lados las puertas del ascensor
y yo salía
y ella entraba
a las cuatro de la madrugada
y vi que estaba absolutamente pirada
le pregunté que había tomado
dijo 6 Valium y Vino Blanco
porque hoy era el último día de rodaje
y le pareció que había que celebrarlo
jodiendo con algún tío del equipo
y colocándose
porque éste era su pueblo
y ella iba a quedarse
mientras nosotros nos íbamos
y la tortura de no ser más que una doble
dejada atrás
en un pueblo en el que le dolía haber nacido
estaba destrozándola ahora
de verdad
y eso hizo que volviera a avergonzarme
de trabajar como actor en una película
y provocar ilusiones tan estúpidas
de modo que me la llevé a mi habitación
sin planes respecto a su cuerpo
y ella se sintió desesperadamente decepcionada
intentó arrojarse por la ventana
y le dije que no valía la pena
no es más que una película estúpida
no tan estúpida, dijo ella, como la vida”
miércoles, 18 de noviembre de 2015
Seguir vivo
“Si yo pudiera, por arte mágica, hablar su idioma y cambiar el color de mi piel, la forma de mi cráneo, la textura de mi cabello, me transformaría en uno de ellos. Así, expulsaría de mí la imagen de lo que había sido antaño y de lo que podía llegar a ser; ahuyentaría el temor a la ley que había aprendido, la idea de lo que significaba el fracaso, la vara que medía el éxito; desterraría el sueño de la posesión y los símbolos de la propiedad, las credenciales, los diplomas, los contratos. Este cambio no me dejaría otra alternativa que seguir vivo.”
domingo, 8 de noviembre de 2015
La cosa real
“Empecé a mirarle fijamente las piernas. Siempre he sido un hombre de piernas. Fue lo primero que vi al nacer. Después intenté salir. Desde entonces he intentado la dirección contraria pero con bastante poco éxito.”
“Yo tenía talento, tengo talento. A veces me miro las manos y me doy cuenta de que podría haber sido un gran pianista o algo así. Pero ¿qué han hecho mis manos? Rascarme las pelotas, firmar cheques, atar zapatos, tirar de la cadena de los retretes, etc., etc. He desaprovechado mis manos. Y mi mente.”
“Allí estaba yo, con 55 años y andando a tientas en la oscuridad. ¿Cuánto tiempo más podría aguantar en el juego? ¿Es que los ineptos merecían algo más que una patada en el culo? Mi viejo me había dicho: ‘Métete en algo en lo que primero te den el dinero y esperen recibir algo a cambio después. Eso es la banca y los seguros. Coge la cosa real y dales en su lugar un pedazo de papel. Usa su dinero, seguirá llegándote. Hay dos cosas que les mueven: la ambición y el miedo. Y a ti, una: la oportunidad. ’ Parecía un buen consejo. Aunque mi padre murió en la ruina.”
“Yo tenía talento, tengo talento. A veces me miro las manos y me doy cuenta de que podría haber sido un gran pianista o algo así. Pero ¿qué han hecho mis manos? Rascarme las pelotas, firmar cheques, atar zapatos, tirar de la cadena de los retretes, etc., etc. He desaprovechado mis manos. Y mi mente.”
“Allí estaba yo, con 55 años y andando a tientas en la oscuridad. ¿Cuánto tiempo más podría aguantar en el juego? ¿Es que los ineptos merecían algo más que una patada en el culo? Mi viejo me había dicho: ‘Métete en algo en lo que primero te den el dinero y esperen recibir algo a cambio después. Eso es la banca y los seguros. Coge la cosa real y dales en su lugar un pedazo de papel. Usa su dinero, seguirá llegándote. Hay dos cosas que les mueven: la ambición y el miedo. Y a ti, una: la oportunidad. ’ Parecía un buen consejo. Aunque mi padre murió en la ruina.”
sábado, 7 de noviembre de 2015
Atascado con alguna canción
"¿Has oído la misma canción quince o veinte veces seguidas? Femme fatale, por ejemplo. ¿Has oído a Nico cantar Femme fatale veinte veces seguidas?, o cualquier otra. Da lo mismo. ¿Has oído Space Odity cien veces? ¿Has perdido alguna vez el hilo, como si te quedases colgado de alguna pregunta en medio de un programa de televisión? Las cámaras encima de tu cara y el público del estudio mirando y cada uno en su casa esperando la respuesta, pero tú ya no estás allí, estás colgado en otro sitio. Atascado con alguna canción. Estás escuchando cada palabra de la canción y te parece que no hay mucho más después. Como si le estuvieras leyendo las intenciones al cartero. Antes de que pare la moto ya sabes que trae una carta para ti y antes de que la meta en el buzón ya sabes lo que dice la carta. Estás colgado de una canción y te crees que lo puedes adivinar todo a distancia. Por un segundo parece que lo sabes todo, te sientes jodidamente bien, es la misma canción una y otra vez, puedes sentir lo mismo diez o doce veces, tienes todas las sensaciones controladas como en uno de esos laboratorios en los que aíslan algún virus, tienes alguna sensación acorralada, a algo que puedes reconocer y que ya no se mueve. Y viene de una canción. Una canción repetida cien veces ilumina tanto como una de esas bengalas que utilizan en la guerra para disparar sobre los enemigos.
Una sola canción como una sola bengala puede hacer que todos disparen al mismo tiempo en cien direcciones distintas.
¿Has oído Starting Over cien veces seguidas?
¿Sabes de qué coño estoy hablando?"
domingo, 18 de octubre de 2015
miércoles, 7 de octubre de 2015
Revisar nuestras prioridades
“Una cosa que tienen los comics, y esto ha sido demostrado (creo que mediante pruebas realizadas por el Pentágono a finales de los ochenta), es que son el mejor medio para transmitir información de manera que se retenga y se memorice. No soy yo quien lo dice, es el Pentágono. Por mi parte, pienso (y esto no son más que chorradas hippies pseudocientíficas), que esto podría deberse a que la unidad de divisa utilizada por lo que antes solía llamarse el cerebro izquierdo es la palabra. El lado izquierdo del cerebro controla el habla y el raciocinio. La unidad de divisa del lado derecho del cerebro, por el contrario, sería la imagen. De modo que, quizá, los comics deriven ese poder único de la combinación de palabras e imágenes dispuestas de una manera legible. Por supuesto, las películas también son una combinación de palabras e imágenes, pero tienen una estructura completamente diferente y un modo de operar también completamente diferente. En una película, te ves arrastrado por la situación a 24 implacables fotogramas por segundo. En un comic, puedes volver la mirada hacia la viñeta anterior o retroceder un par de páginas para ver si en el diálogo hay una referencia a una escena anterior. También puedes pasar todo el tiempo que quieras asimilando cada imagen.”
“Una de mis principales objeciones ante el cine como medio es que resulta demasiado aturullante y creo que nos está convirtiendo en una población de autómatas perezosos y faltos de imaginación. Los absurdos extremos a los que llega el cine moderno con sus efectos generados por ordenador para ahorrarle al público la molestia de tener que imaginar cualquier cosa por sí mismo, probablemente estén teniendo un efecto capador para la imaginación del colectivo. No tienes que hacer nada. Sin embargo con un comic es mucho lo que has de poner de tu parte. Aunque tengas los dibujos, has de llenar los vacíos entre viñeta y viñeta, tienes que imaginar las voces de los personajes. Es mucho trabajo el que queda en tu mano. No tanto como con un libro ilustrado, pero aún así bastante. Y yo creo que el nivel de esfuerzo que contribuimos al disfrute de cualquier tipo de arte es un enorme componente de ese disfrute. Creo que nos gustan las obras que nos implican, que establecen una especie de diálogo con nosotros, mientras que con el cine te limitas a estar sentado en tu butaca y te dejas llevar. Te cuenta todo lo que necesitas y en realidad no hace falta que pienses demasiado. Hay películas muy buenas que son capaces de implicar al espectador con su narrativa, con sus misterios, con su ambigüedades. En ocasiones nos encontramos con películas en las que gran parte de lo que sucede, sucede en tu cabeza. Probablemente sean buenas películas, pero ya no se hacen demasiadas de esas.”
“Parece que hay un público que exige que todo les sea explicado, de que todo sea facilón. Y no creo que eso nos esté haciendo ningún bien como cultura. La facilidad con que podemos lograr o conjurar casi cualquier escenario imaginable a través de las CGI es casi directamente proporcional a lo desinteresados que nos estamos volviendo respecto a todo eso. Puedo recordar los esqueletos animados de Ray Harryhausen en “Jasón y los Argonautas”. Recuerdo el King Kong de Willis O'Brien. Recuerdo que me quedé muy asombrado ante el arte que había hecho que esas cosas fuesen posibles. Sí, yo sabía cómo se hacía. Pero se veía tan maravilloso... Actualmente puedo ver cómo medio millón de orcos vienen desde una colina y ya me estoy aburriendo. No me impresiona en absoluto. Porque francamente, podrías hacer que cualquiera, un transeúnte de la calle por ejemplo, consiguiese el mismo efecto si le dieses medio millón de dólares para hacerlo. Se elimina el arte y la imaginación y se reemplaza al conductor del coche por dinero, y creo que es una ecuación bastante simple el que actualmente exista una relación inversa entre dinero e imaginación.”
“Si no tienes dinero necesitarás mucha, mucha imaginación. Es por ese motivo que cuando la gente trabaja con poquísimo dinero, consigue películas brillantes, como lo son las primeras películas de John Waters. Las personas son empujadas a buscar la innovación debido a las restricciones de presupuesto. Por el contrario, es cierto que si dispusieran de 100 millones de dólares, por ejemplo, podrían gastar dinero en su película volando a alguien por los aires, así que de alguna manera no verían la necesidad de tener lista una historia decente o una narración decente. Parece que esos valores se han lanzado completamente por la ventana. Veo una relación estrecha entre todo esto.”
“Y hay que pensar en esto en términos de impacto económico y ambiental. Uno pensaría, particularmente en un momento como éste en el que la economía mundial parece estar al borde del sumidero, que a lo mejor ha llegado la hora de empezar a idear nuevos modos de manejar nuestra cultura. A lo mejor deberíamos ser más conservadores a la hora de lanzarle estas enormes sumas de dinero a nuestros directores de cine, a nuestros actores, a nuestros deportistas o, hey, a nuestros guionistas de comics, aunque nosotros no somos tan culpables. Debo decir que no cobramos para nada lo mismo que los deportistas o las estrellas de cine. Pero a lo mejor deberíamos empezar a repensarnos todo esto. ¿De verdad merece la pena gastar todo ese dinero? ¿Desperdiciar todos esos recursos? O sea, con cien millones de dólares prácticamente podrías solucionar los terribles daños causados por las inundaciones en Haití. Oí que mencionaban esa misma cifra el otro día. Quizá deberíamos empezar a revisar nuestras prioridades y no limitarnos a intentar anestesiarnos con interminables películas y series de televisión porque nos aburren nuestras vidas en el asquerosamente rico mundo occidental. Quizá deberíamos cambiar un poco nuestras prioridades. Si vamos a gastarnos el dinero en películas, empecemos a valorar a la gente que produce maravillas con poco dinero. Dejemos de asombrarnos de un modo tan infantil por lo que esencialmente no es sino pirotecnia. La mayoría de películas que veo parecen esperar una respuesta crítica equivalente a la de un espectáculo de fuegos artificiales. Todo es “oooh” y “aaaah”. Esas parecen las únicas respuestas apropiadas para la mayoría de las películas modernas. Creo que nos espera un periodo de re-evaluación cultural. O ciertamente espero que así sea, porque me parece que, de lo contrario, nos espera un periodo de condenación cultural. Creo que resulta bastante evidente que nos dirigimos de cabeza al infierno y que tenemos que cambiar nuestras prioridades. Tenemos que replantearnos todo esto y creo que reinventar nuestra cultura puede ser parte de ello. Ciertamente así lo espero.”
Completa en español acá
domingo, 4 de octubre de 2015
sábado, 3 de octubre de 2015
jueves, 24 de septiembre de 2015
Tu verdadero yo
¿Te arrepientes de no haber tenido una educación formal? ¿Te produce disgusto, te resulta amargo?
Si hubiera ido a la universidad tal vez sería profesor de Historia o algo así, y no sé qué clase de vida habría tenido. Estoy bien así, no tengo motivos para quejarme: tengo un trabajo estable y gano lo suficiente para vivir con holgura. Puedo comer lo que me apetezca, tengo un piso cómodo en un barrio que me gusta mucho… Tengo un coche…
Lo digo porque en American Splendor transmites un cierto desprecio hacia los universitarios titulados, sobre quienes te sientes superior.
Sí, eso se debe a mi segunda esposa, que era una auténtica arribista académica. Conocí a mucha gente en su universidad y me decepcionó saber que muchos de ellos no estaban especialmente interesados en sus materias. Cumplían con un trabajo, y ya está. Hacían lo que se les exigía, si me los presentaban y yo intentaba hablar con ellos sobre sus especialidades no me hacían mucho caso.
¿No lo tomaban como algo vocacional?
No les proporcionaba ningún placer, y no hacían nada aparte de lo que tuvieran que hacer. No todos eran así, pero había muchos que sí. Hay demasiados académicos malos; es como si cumplieran con un trabajo cualquiera, y ya está. Mmm, ¿acaso estoy diciendo que a todo el mundo le debería chiflar lo que hace para ganarse la vida? ¿Acaso porque yo adore la literatura europea todo el mundo tiene que disfrutar impartiéndola?
Tiene gracia, porque me parece que ahora estás transmitiendo algunas de las cosas que tan bien transmites en el libro, una sensación de desilusión e ingenuidad.
Bueno, es que es inevitable.
No, no lo digo como una crítica, sino…
Ya, bueno, aprendo cosas nuevas constantemente. Nunca dejo de soprenderme. Pero te diré una cosa: a veces me siento molesto aunque no debería. No es fácil mantener siempre una perspectiva equilibrada. Te cabreas, a veces te dan ganas de sacar a tu verdadero yo, desquitarte con alguien, no te apetece contenerte todo el tiempo. Me digo a mí mismo: "A ver, calma, espérate. Este tipo tiene su propia historia, tiene sus movidas también, y le estás chillando solo porque gana más dinero que tú. Deberías plantearte todo esto antes de salirte de tus casillas".
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